lunes, 12 de junio de 2017

SEGUNDA SESIÓN: CONFLICTOS TÍPICOS EN EL ÁMBITO ESCOLAR



 OBJETIVOS:
  • Entender los distintos tipos de conflictos, e identificar aquéllos que pueden darse en el ámbito escolar.
  • Conocer los factores que determinan un clima de convivencia positivo en el marco escolar.

TIPOS DE CONFLICTOS.

Hay varias clasificaciones de los tipos de conflictos. Estudiaremos los que tienen que ver con las personas que intervienen en ellos.

De acuerdo con los actores o personas implicadas, podemos clasificar los conflictos de la siguiente forma:
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  • Conflicto intrapersonal: Sucede dentro de los individuos por ideas, pensamientos, emociones, valores, predisposiciones, impulsos, que entran en colisión los unos con los otros.
  •  Conflicto interpersonal: Este tipo de conflictos ocurre entre individuos (marido y mujer, jefe y subordinado,  amigos, etc.)
  • Conflicto intragrupal: Se da dentro de un pequeño grupo (familias, corporaciones, clases, etc.) En este grado se analiza cómo el conflicto afecta a la capacidad del grupo para resolver sus disputas y continuar persiguiendo activamente sus objetivos.
  •  Conflicto intergrupal: Se produce entre dos grupos (dos naciones en guerra, sindicatos y patronal, etc.) Este conflicto es muy complejo debido a la gran cantidad de gente implicada y a las interacciones entre ellos.

Los conflictos pueden darse simultáneamente dentro y entre grupos.


CONFLICTOS TÍPICOS EN EL ÁMBITO ESCOLAR.

Es casi imposible enumerar todos los conflictos que se dan en un centro educativo, pues son tan diversos como variadas somos las personas y nuestras relaciones interpersonales. La escuela es un reflejo de la sociedad y como tal, en ella nos encontramos los mismos conflictos que existen en la sociedad, pero concentrados entre cuatro paredes y durante largas horas seguidas.

¿Cuáles son los conflictos más habituales en un centro escolar? Esto es difícil de responder, pues dependerá del centro educativo, del lugar donde éste se encuentre (ciudad, periferia, barrio, pueblo…), del equipo directivo que dirija el centro, etc.

Vamos a hacer una distinción, según las personas o colectivos que pueden participar en un conflicto escolar:

CONFLICTOS ENTRE EL ALUMNADO.
Estos conflictos son múltiples y variados. Se dan cada día, tanto en el aula como fuera de ella. A veces vienen de  la relación que tienen los alumnos y alumnas fuera del ámbito escolar, ya que siguen conviviendo en las aulas y es difícil que no les afecte.

La mayoría de los conflictos entre el alumnado se dan principalmente por malentendidos o prejuicios, y normalmente se suelen solucionar cuando se sientan uno frente a otro y consiguen hablar. Esto es lo verdaderamente difícil, conseguir que se sienten y se escuchen, lograr que empaticen, principalmente si hay un docente delante, pues les costará más “abrirse” y sincerarse.

Conflictos más frecuentes:
  • Bromas pesadas
  •  Insultos
  •  Malentendidos
  • Celos
  • Prejuicios (alumnado de otros países, culturas, etc.)
           
CONFLICTOS ALUMNADO-PROFESORADO

Aunque el profesorado está preparado para gestionar su aula, es cierto que hay situaciones que les sobrepasan, especialmente cuando el estrés y el agotamiento se apoderan del docente

El conflicto más común sucede con el alumnado que no quiere estudiar, que no quiere estar en el aula y que tanto su familia como el sistema les obligan a estar. Se trata de un alumnado desmotivado, sin interés, muchas veces sin un nivel académico adecuado (por circunstancias infinitas). Las medidas que se suelen usar son punitivas, aunque a menudo son totalmente ineficaces.

En cuanto al resto del alumnado, es decir, aquél que asiste a clase con frecuencia y un cierto interés, en ocasiones puede entrar en conflicto con el profesorado, especialmente, por un comportamiento que el docente considera no adecuado en el aula, o bien por disconformidad en cuanto a la forma de explicar, de corregir un examen, etc.

CONFLICTOS FAMILIAS-PROFESORADO

La mayoría de los conflictos se producen por la poca comunicación y diálogo entre familia y profesorado. También están muy influidos por el canal de comunicación que se esté empleando.

Existen diversos medios por los que familias y docentes pueden relacionarse de forma más o menos directa. Así, entre ellos, tenemos las circulares, el correo electrónico, las notas y las entrevistas tanto personales como grupales.

Las circulares y el correo electrónico tienen en común que su base es escrita aunque el soporte sea diferente (papel, Internet). Todos   los   textos   escritos,   ya se trate de circulares o  de mensajes   de   correo electrónico,  deberían  exponer  claramente  lo  que pretenden, ya sea informar o pedir algo a las familias, empleando un  lenguaje fácil  de  entender. A  veces  un  malentendido puede surgir porque no se comprende o no se ha expuesto de modo claro lo que se intenta  transmitir. 

Las notas  pueden  ser  un  detonante  de  conflictos  en  las relaciones entre las familias y las escuelas, por  desacuerdos  en  el  reconocimiento  del  trabajo  del  alumno.  Los  desencuentros  pueden producirse  tanto  durante  el  curso  académico, como  al  final,  cuando  se  entregan  los  resultados. Los malentendidos vuelven a ser la clave en este tipo de relaciones, el no escucharse, no empatizar, el posicionamiento de cada una de las partes, la falta de comunicación, etc.


En cuanto a las entrevistas, principalmente  los  encuentros planificados se dan porque “toca”, puesto  que  se  sigue  lo  decretado,  o  porque  hay conflictos.

Los  encuentros  familia- escuela cuando  hay  conflictos, suelen  producirse  en  el propio centro educativo, por lo que a veces la familia siente que está “en territorio hostil”. Pero a través  de  la  entrevista, se puede lograr que el conflicto sea constructivo:
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  •  Es muy importante evitar la búsqueda de culpables y la visión de la familia como “el otro bando”.
  • Hay que plantearse qué pueden hacer todos los implicados para que la situación mejore.
  • Considerar las ideas y creencias de los padres y madres y las de los docentes. El que sean diferentes no implica que unas sean mejores que otras.


En general, existen  pocas  iniciativas  para  el  fomento  de  una  auténtica  cooperación familia-escuela,  o  no  son  muy  sistemáticas.  Los  beneficios  de  esta colaboración  son  indiscutibles, entre los que destacamos:
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  • Motivación creciente.
  • Mayor satisfacción del alumnado, padres, madres y docentes.
  • Mejor aceptación de los objetivos y de la evolución.
  • Un reequilibrio del papel de las familias.
  • Una reducción de conflictos y de la resistencia al cambio.
  • Se comparte la responsabilidad.
  • Un aumento de la productividad y una disminución del fracaso escolar.

Obtener  una  auténtica  colaboración  y  coordinación  entre  las  familias  y los centros educativos  depende  de los  siguientes  ingredientes  fundamentales: 

  • Un  estatus equivalente entre familias y docentes, cada  uno  desde  su  papel pero  con  una  responsabilidad  compartida,
  • establecer  metas  comunes,
  • escuchar  a  las familias  como  usuarias  de  los  servicios, 
  • un  liderazgo  y  apoyo adecuados  por  parte  de  la  escuela
  • y  evitar  los cruces  de  acusaciones.

Estos elementos contribuirían a la creación de un  mejor  clima  escolar en  el  que  se  conciba que  los  padres y las madres tienen  algo  que decir  y que  merece la  pena  escucharles,  y no  sólo  cuando surgen  conflictos, ya que la  apreciación que las familias  tienen en general es que  sólo  se  les  llama  cuando hay problemas.

PRÓXIMA ENTREGA: HABILIDADES DE COMUNICACIÓN EN EL CONFLICTO.



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